30 diciembre, 2008

Tras pasos de plomo


Mientras las cárceles se deshacen con ácido en vena,
las ojeadas se esparcen en mitad de un callejón
con las aceras más limpias que antes de ayer
y sin cubos de basura repletos de mentiras y barro de engaño.

No me muerden detrás del cuello
sosteniéndome en un montón de hierro viejo.
No hemos tenido ni tiempo ni venganza
para acabar con los cabos sueltos
de una mañana fría y de una noche de verano,
anclada a un libro negro pegado a la espalda.

Ahora sigue sonando
la misma canción de hace dos años,
pero del revés,
y sin llanto anegado debajo de la almohada.

Y sigues ahí hasta cuando los retazos
de mi memoria se disuelven y vuelven a no creer en nada,
siquiera en mí,
ni en los besos que nunca me has dado
pero que siempre tuve demasiado cerca.

Tal vez suene el despertador como cada día
y me levante pensando que todo va a ser
un único espejismo sin salida,
pero ha llegado demasiado tarde y la memoria en una mano
suele ser menos frágil que si me cortas lo único que tengo.

Mi remedio restaurado por dos pasos ciegos.

3 comentario(s):

the Kid A dijo...

a ver, q en este escrito la vi, ahi, en todas las escenas versadas, te veias siempre triste!, son las fechas, q nos ponen melancolicos, y renancen esperanzas y hechos q creiamos muertos,
espero tenga un hermoso comienzo de año...
un beso gigante :)
saluditos..

Lázaro Suárez © dijo...

un escrito muy... triste. como añorando lo que no tuviste porque no quisiste, aún pudiendo.

la Navidad se apaga, solo quedan los reyes, para nada...y este poema no hace sino darle un poco más de cierre a las fechas. Nunca son tan bonitas como esperamos, mejor.

ya verás como éste año es mejor, y no soy de hacer planes de nuevo año... pero seguro que es mejor.

camina con pies de plomo. eso siempre es necesario, hasta cuando nos atan alas a los tobillos.

un beso torres. cuidate

Clarisa Vitantonio dijo...

Un poema como las escenas de una pelicula. Muy visual y desesperado.
Besos
Clarisa