11 diciembre, 2008

Cedemos de par a impar


Te ofrezco cien hojas consumidas por el humo
para que no juegue el enfado
y nos baile en los huesos el aire y me reste.

Porque se cuece el invierno
en los golpes de mis rodillas,
por cogernos el suelo saltando,
por doblarlas tantas veces impares.

Necesito de nada para desfigurar
mis días tostados que son tus noches
sin mermelada en la cubierta;
no derrames de cerca
dos besos por una mentira
porque los desayunos en tus ojos
no tienen aroma plantados en una maceta
con un aviso entre las hojas.

“A medio lamento mañana
no estaremos fuertes”.

No entiendes,
tendría que quedarme
a vivir en el bolsillo de los restos
mientras todo lo de ahí fuera
sigue pronosticando que huele mal.

Donde tengo las de perder.

No me arrimo a ninguna orilla
por las cosas que me debes.

6 comentario(s):

Giovanni-Collazos dijo...

Me ha gustado este poema mucho. Tu poesia esta llena de profundidad y llena de entresijos personales, muy personales, es lo que percibo.

Un saludo.

Gio.

Lázaro Suárez dijo...

no sabria si estas mas fuerte de lo normal. o si estas mas abatida.

tienes retazos de arrebato, de ira contenida, de rabia y rencor. Pero tienes otros... de ternura, satisfaccion, orgullo y tristeza.

por ello veo este poema como una mezcla de tus dos posiciones ante este tema... como la chica dura.

como la niña herida.

sea como fuere, escribiste... suficiente.

y ademas bien

:)

por cierto. me quedo con los inviernos cocidos y los golpes en las rodillas.

ya ves, no soy de quedarme con lso versos mas pensados. sino con los sencillos...

me gusta esto Torres

un beso

Lázaro Suárez dijo...

por que coño la gente no se pasa mas por aqui. no tiene sentido.

vine a leer algo mas... de loq ue ya escribiste. y bueno

dejo aqui mi reflexion. a mi me gusta lo que haces. porque me gusta yh porque te conozco mas asi

y los que no se pasan.

que les den a todos por el culo!!!!!!!!!

.:KiRa:. dijo...

Mejor no arrimarse, ya sabe, en cualquier momento un minimo empujon, se pierde el equilibrio,
y todo esos inviernos simplemente desaparecen...
siempre es bonito pasar por aca...
saludos :)

Clarisa Vitantonio dijo...

No entiendes,
tendría que quedarme
a vivir en el bolsillo de los restos
mientras todo lo de ahí fuera
sigue pronosticando que huele mal.



Una realidad desolada y ausencia compartida, por la cual hemos pasado en la cotidianidad que transmite el poema.
Un abrazo y Felíz año.
Clarisa

Caste dijo...

fuera zapatillas de andar por casa
fuera zapatos
y botas de charcos
fuera calcetines
y medias negras

pies descalzos

descalzado


y una vez descalzo, aplaudo, te aplaudo

estoy cerca de tu blog

qué bien se anda descalzo
en invierno

un beso

(que buena La Fuga!!)